Biden – Giuliani y ¿Gorrín?: un magnate rumano y sus millonarios vínculos con el fugitivo venezolano Raúl Gorrín

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En diciembre de 2018, The Digger publicó el resultado de una filtración de más de 800 operaciones financieras que el fugitivo venezolano Raúl Gorrín, acusado por la justicia de Estados Unidos por violar la ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (Fcpa) e investigado en España por blanqueo de capitales provenientes de Pdvsa,  habría hecho para favorecer a sociedades e individuos, algunos de ellos incursos en investigaciones por narcotráfico y corrupción. Por lo menos una de estas transferencias conecta a Gorrín con el magnate rumano Gabriel “Puiu” Popoviciu, considerado uno de los hombres más ricos del mundo, hasta que la Dirección nacional Anticorrupción de su país enfiló una acusación en su contra, por la cual fue condenado en 2017 a siete años de cárcel. Como si fuera poco, el caso de “Puiu” no sólo vincula al prófugo venezolano con esta gigantesca trama que floreció en Europa, sino que además, en la designación de sus defensores convergen los dos extremos de la política estadounidense, al pretender los servicios de personajes cercanos a la presidencia de EEUU en tiempos de Obama…y de Trump.

The Digger

Hacia mediados de 2013, el periódico rumano “Nacional” ocupó sus páginas con una serie de publicaciones que impactaron en la opinión pública, aunque no se trató de un tema ajeno: más de 5800 empresas propiedad de ciudadanos de este país fueron constituidas en Chipre, muchas usadas para evadir las obligaciones impositivas y por supuesto, hacer con ese dinero malabares a voluntad.

En tales maniobras destacaron nombres como el de Sebastian Ghita, Adrian Sarbu, Ion Bazac y Gabriel “Puiu” Popoviciu, hombres de negocios, que echaron mano de estos artificios, aprovechar la laxitud del sistema comercial chipriota y escapar,  – no por mucho – de la justicia.  Sobre Popoviciu, aún apuntan los focos de interés, tras conocerse su nombre dentro de la más reciente controversia en la política estadounidense. Este rumano-estadounidense habría constituido un billonario imperio por el cual fue acusado de afectar el patrimonio público y sobornos, medida impulsada por la Dirección Nacional Anticorrupción de este país. Con el derrumbe de semejante esquema a cuestas y el peligro de ir a la cárcel, lanzó la caña al otro lado del océano para pescar ayuda jurídica de intermediarios de altísimo nivel del poder político estadounidense. 

Gabriel “Puiu” Popoviciu. Imagen: Inquam Photos / Octav Ganea

“Puiu” – como ocurre en la mayoría de los esquemas usados para legitimar capitales o evadir impuestos,  echó mano de cientos de sociedades y usó la rúbica de su anciana madre, en un intento de desviar la atención de las autoridades sobre sus operaciones.

Una de sus más grandes inversiones inmobiliarias, conocida como Baneasa, sería el hilo que le conecta al fugitivo venezolano Raúl Gorrín, quien escapa de la justicia estadounidense tras ser acusado criminalmente por violar la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (Fcpa), pero además, este 20 de febrero se conoció que la jueza María Tardón, que investiga el presunto blanqueo de capitales en España robados a Pdvsa, le citó en calidad de investigado para comparecer ante su corte el 26 de febrero. 

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Pero, vamos por parte. ¿Puiu Popo…what?

Gabriel “Puiu” Popoviciu levantó un imperio inmobiliario con inversiones en sectores  muy diversos. Se dice en Rumania que cada pizza que se vende lleva la huella digital de este hombre. Sus negocios, entre restaurantes, hoteles y espacios comerciales le generó hacia 2012 ingresos por el orden de 150 millones de euros al año. Se erigió como dueño de cadenas hoteleras y restaurantes en Rumania, como KFC y Pizza Hut. Pero la joya de la corona sería el proyecto Baneasa en Bucarest, valorado en una cifra cercana a los 2000 millones de euros.

Baneasa, que es una suerte de mini ciudad dentro de la capital rumana, incluyó oficinas, comercios y un centro  comercial de casi 100.000 metros cuadrados, con más de 200 espacios comerciales.  Sería este proyecto de ciudad comercial el que le llevó a la cárcel  por ocasionar daños al patrimonio público por cerca de 300 millones de euros. 

Una panorámica de la ciudad comercial Baneasa. Imagen: The Bite Rumania

El centro de su tragedia está en la forma como el magnate inmobiliario se hizo con los terrenos para ejecutar una obra de semejantes dimensiones.

Un empresario rumano le habría denunciado alrededor de 2005 tras la adquisición del terreno de más de 500 acres en una zona exclusiva de la capital rumana. El rector de la Universidad de Agronomía  también fue incluido en la demanda penal. El expediente refiere que “Puiu” compró las tierras a un precio significativamente menor a su valor real. El denunciante alegó además que dichas tierras no pertenecían a esa casa de estudios sino al Estado rumano. Los fiscales rumanos inicialmente se negaron a investigar citando la falta de evidencia, pero en julio de 2008, la Dirección Nacional Anticorrupción se hizo cargo del caso.

Según las reseñas periodísticas de la época, el rector de la universidad fue acusado en marzo de 2009 de abusar de su cargo y Popoviciu por “complicidad en el abuso de cargo”. Dos meses después, Popoviciu fue golpeado nuevamente con un cargo de soborno. Sin embargo, “Puiu” mantuvo sobre los rieles su tren millonario.

La lista 500 de la revista Forbes no le es ajena a Popoviciu, como tampoco su yerno, el fallecido ex viceprimer ministro Ion Dinca, quien desempeñó importantes cargos políticos y militares durante el régimen comunista de Nicolae Ceaușescu, a finales de los años 80. Alrededor de 2011, Popoviciu se separó de Doina, su esposa, para irse a Mónaco y emprender una nueva vida con su entonces amante, Dorothy Constantin, según reseñas informativas de la época.

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Biden

La política estadounidense es hoy un hervidero sin precedentes. El mandatario de este país, Donald Trump, ha sido señalado por sus adversarios de aprovechar – y abusar – de su poder, para conseguir favores personales por parte de gobiernos considerados aliados.

Así, al mandatario republicano se le acusó de frenar la ayuda militar a Ucrania en tiempos de guerra con Rusia, hasta tanto su presidente accediera a investigar supuestos negocios hechos en este país por Hunter Biden, hijo de su adversario político, Joe Biden. En esta complicada trama, se señala al ex alcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, amigo y abogado de Trump, de ser el operador detrás de estas supuestas gestiones, según expresaron testigos de los hechos en pasajes de sus audiencias bajo juramento ante los congresistas estadounidenses.

No es cualquier cosa. El caso escaló hasta la cima de la estructura política de este país, al punto que hasta hace poco el tema ocupó a ambas cámaras en el congreso de Estados Unidos, quienes dirimieron la posibilidad de someter a un “impeachment” a Trump para expulsarle de la Oficina Oval. Aún cuando el senado estadounidense negó la iniciativa promovida desde la cámara baja con mayoría demócrata, esto no evitó que emergieran testigos y evidencias testimoniales sobre algunas actuaciones del abogado personal de Trump, Rudy Giuliani.

Uno de estos testimonios provino de Lev Parnas, un ucraniano residente del estado de Florida, quien entonces fuera un muy cercano amigo de Giuliani y según afirma, testigo de primera línea de las diligencias que el ex alcalde de Nueva York habría realizado, no solamente para conseguir las pruebas de la supuesta corrupción de los Biden, sino también de las diligencias  que habría hecho a favor de algunos de sus clientes cuyos nombres – que son secretos a voces –  permanecen en reserva en los expedientes acusatorios impulsados desde la Fiscalía de Estados Unidos, algunos pertenecientes al jet-set de la corrupción venezolana y otros que estarían pronto a caer en la picota de la justicia de este país.

Ahora bien, si se lee esta historia con la mirada corta en el tiempo, es posible ver a Giuliani en una esquina y los Biden como sus archirivales, ocupando el lado opuesto del cuadrilátero, mucho más hoy con este último en pleno ruedo electoral. Sin embargo, ambos contendores habrían estado tiempo atrás, del mismo lado de la acera. “Puiu” y su urgencia para que Estados Unidos intermediara ante las autoridades rumanas y lograr así clemencia para su causa, terminó uniendo dos rivales políticos muy distintos en esa causa. El primero a ser llamado a la defensa de los intereses de Popoviciu, fue Hunter Biden.

Así lo reseño NBC News, en octubre de 2019:

“En el último año de la administración Obama, un abogado estadounidense viajó a Rumania para reunirse con un empresario acusado de orquestar un acuerdo corrupto de tierras. El empresario era Gabriel “Puiu” Popoviciu, un magnate rumano de bienes raíces. El abogado que lo asesoró fue Hunter Biden , hijo del entonces vicepresidente Joe Biden, según dos personas familiarizadas con el asunto.

“(…) No hay evidencia de que Hunter o su padre hayan actuado incorrectamente o hayan violado alguna ley. Pero el acuerdo, dicen los expertos en ética del gobierno, plantea preocupaciones de que Hunter Biden fue utilizado como apoyo en el esfuerzo de Popoviciu para esquivar el enjuiciamiento penal”. La reseña recoge la preocupación de analistas expertos que expusieron sus dudas sobre si Puiu en realidad “estaba pagando por una conexión con el vicepresidente estadounidense”. 

El uso del poder económico para comprar la posiblidad de acceder  a los dirigentes más poderosos del mundo y obtener de estos su intervención en acusaciones criminales, es una práctica que por lo visto identifica a más de un corrupto en el mundo. 

Corrían los últimos meses de Barack Obama en la presidencia de Estados Unidos cuando el magnate inmobiliario se valió de los servicios jurídicos de Hunter Biden.  Aquello fracasó y fue condenado a siete años de cárcel. Entonces, huyó a Inglaterra y desde Londres lanzó una apelación, ahora con un grupo jurídico diferente, muy cercano a la figura de Rudy Giuliani.

Fue así como “Puiu” contrató en agosto de 2017, los servicios de un equipo legal de alto perfil que incluía al ex director del FBI Louis Freeh, información que entonces confirmó la firma en un comunicado. 

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…Giuliani…

El 28 de agosto de 2018, el diario británico The Guardian reveló que Giuliani estaría encargado de la defensa de Gabriel “Puiu” Popoviciu, condenado a siete años de cárcel por cargos relacionados con irregularidades en la adquisición de un lote de tierras en Bucarest, que pertenecerían al Estado rumano, según la acusación. Sería la última apuesta tras una década de gestiones judiciales y apelaciones contra el magnate inmobiliario, luego de que la Dirección Nacional Anticorrupción (DNA) de ese país lograra la acusación y su posterior arresto en un vecindario londinense alrededor de 2017.

Rudy Giuliani se puso en marcha y elevó un comunicado al presidente Klaus Iohannis y al primer ministro rumano. El abogado se quejó por “la naturaleza de los esfuerzos de Rumania para combatir la corrupción”. Además, pidió una amnistía para las personas condenadas por lo que llamó los “excesos” de las autoridades anticorrupción rumanas. Giuliani dijo haber escrito la carta bajo un contrato que le pagaría Freeh Group, la firma consultora privada que como se dijo, es dirigida por el amigo de este, Louis Freeh, ex director del FBI y juez federal, según apuntó el rotativo. 

La firma dirigida por Louis Freeh concluyó – y así lo informó en un comunicado –, que el proceso y la sentencia del magnate rumano no se ajustaban a derecho, por lo cual la carta de Giuliani mantenía esa misma línea.

“La carta fue escrita bajo el membrete de Giuliani Partners, su firma de consultoría privada, y aunque no mencionó su papel como abogado personal del presidente de los Estados Unidos, Giuliani dijo en un mensaje de texto que estaba actuando como contratista del Grupo Freeh”, contó el diario británico. 

La carta fue originalmente reproducida por Mediafax: (Traducción libre al español)

Un fragmento de la carta que Rudolph Giuliani habría enviado al presidente de Rumania en agosto de 2018. Cortesía: Mediafax

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The Guardian recogió además la respuesta que Giuliani ofreció a ese medio sobre si efectivamente su trabajo para Freeh estaba relacionado con el caso de Popoviciu. “La carta habla por sí sola. El resto lo tiene que obtener de mi cliente”, dijo.  Freeh y Bucknam (otro de los socios del grupo), que no respondieron a las solicitudes de comentarios del medio británico.

Como es de esperar, aquello levantó un polvorín en el seno de la política estadounidense. El ex alcalde de Nueva York declaró que no consideraba inapropiado intervenir en la aplicación de la ley de un país extranjero al mismo tiempo que representaba al Presidente de Estados Unidos, ya que esos trabajos no estaban relacionados.

Paralelamente a la noticia sobre la intervención de Giuliani en asuntos legales relacionados con Popoviciu y su rechazo a las actuaciones de la Dirección Nacional Anticorrupción (DNA) de Rumania, la Administración de los Estados Unidos declaraba oficialmente su apoyo a la lucha contra la corrupción que el organismo de seguridad pública llevaba a cabo. La Embajada de los Estados Unidos en Bucarest calificó la carta de Giuliani como una “opinión individual” y el propio Giuliani admitió que la carta no tenía nada que ver con el gobierno de los Estados Unidos .  Los congresistas estadounidenses solicitaron luego una investigación sobre el trabajo de Giuliani.

Pero no sería la única trama alrededor de Popoviciu, quien parece ser muy querido – y conectado – con más de un poderoso o algún millonario en el mundo.  En mayo del pasado año, reportes tanto de Fox News como del The New York Times informaron sobre una relación entre Hunter Biden, hijo del ex vicepresidente, Joe Biden con el magnate rumano, más allá del tema jurídico.

“El hijo del ex vicepresidente de los Estados Unidos, Hunter Biden, tenía intereses comerciales en Rumania, no solo en Ucrania, donde su participación en una compañía de energía fue la raíz del escándalo entre el presidente Trump y los demócratas. Fuentes cercanas al empresario Puiu Popoviciu le dijeron a G4Media.ro, que Hunter Biden estaba involucrado en negocios inmobiliarios en Bucarest y que habría tratado de presionar a favor de Popoviciu antes de su condena en 2017”, recoge un reporte exclusivo de G4media

Y surge otro dato. Gabriel Popoviciu y su esposa Doina tendrían además nacionalidad estadounidense. Ambos se mudaron por allá en los años 90 a Estados Unidos. La pareja ya divorciada adquirió en Estados Unidos al menos un par de propiedades cotizadas en más de seis millones de dólares, una de ellas en el centro de Manhattan.

Popoviciu fue acusado por daños al patrimonio público. Imagen: Digi24 (Rumania)

… y Gorrín…

Dios los crea y “Puiu” los une: Biden, Giuliani en la defensa y sí, Gorrín en el bolsillo

Lo que The Digger encontró

Como se recuerda, este medio accedió a documentos exclusivos que recogen más de 800 movimientos entre las cuentas bancarias controladas por Raúl Gorrín e individuos y empresas vinculadas tanto a sectores políticos y económicos del país, como a actores y sociedades en otras jurisdicciones. El magnate venezolano, cuyo caso reposa en la corte del Distrito Sur del estado de Florida se mantiene prófugo de la justicia estadounidense, que le acusó por conspirar para violar de la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (Fcpa), al tiempo que es investigado en España por blanqueo de capitales robados a Pdvsa, la principal industria energética de Venezuela.

Fuentes expertas en inteligencia financiera explicaron entonces la forma cómo Raúl Gorrín y sus socios  — empresarios, funcionarios chavistas, y personas vinculadas a sectores de oposición — constituyeron decenas de empresas y usaron lo que se conoce como bancos de inversión o “de segundo piso” para establecer una compleja estructura que aún opera sobre el mercado cambiario venezolano.

Sus pronósticos coinciden y no podían ser menos alentadores. “Es casi imposible desenmarañar estas redes, llevará mucho tiempo desmontarla y con ella el control de cambio. Por eso las reservas internacionales del país se esfumaron”, dijo una de las fuentes consultadas para este trabajo.

Los movimientos bancarios que The Digger rastreó a partir de esta filtración, tuvieron lugar entre mayo de 2011 y abril de 2013, en un primer paquete de documentos filtrados a este medio. Son apenas unos hilos de una red de dimensiones nunca vistas. Decenas de sociedades de papel, prestigiosas empresas venezolanas y de otras latitudes, familiares y socios de funcionarios chavistas de alto nivel y de oposición, fueron depositarios del dinero proveniente de una estafa articulada con precisión quirúrgica entre Raúl Gorrín y sus socios.

A pesar de la gigantesca masa de dinero que movilizaron estas operaciones, se trata de un reducido grupo de individuos y sociedades, algunas con un marco de operaciones reales, que Gorrín junto a cómplices dentro del régimen chavista como el ex tesorero nacional Alejandro Andrade, hoy convicto y quien pasará una década tras las rejas en Estados Unidos, empresarios de dilatada tradición en el país y políticos, crearon para devorar las arcas de la Nación por medio del asalto al sistema cambiario impuesto por el fallecido presidente Hugo Chávez y la extracción de millonarios capitales a Pdvsa.

Otros, echaron mano de la arquitectura constituida por Gorrín para hacerse con recursos en moneda extranjera y así poder mantener en funcionamiento los negocios en el país. The Digger encontró que entre las centenares de transferencias millonarias, figura al menos una a favor de una entidad de nombre “Concavo Trading Lt.. ” (tal como aparece en el registro de la operación) por dos millones de dólares. 

 

La transferencia por al menos dos millones de dólares que fue realizada a favor de Concavo Trading Lt(d) desde una de las cuentas controladas por Raúl Gorrín, tuvo lugar en 2013. Imagen: The Digger.

¿Qué es Concavo Trading Lt..?

Una gaceta comercial rumana fecha en 2006, refiere la ejecución de una asamblea general extraodinaria de los accionistas de Baneasa Business & Technology Park S.A, una de las sociedades participantes en el proyecto inmobiliario estrella de “Puiu”. El documento oficial refiere que el 100% de sus accionistas estuvieron presentes. Estos son: (Traducción libre al español)

“1. La empresa comercial Baneasa Investments, S.A, entidad jurídica rumana con sede en Bucarest (…) presente a través de su representante legal Mihail Alexandru Mateescu, como presidente del consejo de administración y gerente general”. Dice además que Baneasa Investments, S.A cuenta desde el 14 de julio de 2006 con 3500 acciones registradas, con un valor nominal de 10 lei cada uno, para un total de 35.000 lei (poco más de 7.800 dólares), que representan el 35% del capital de la sociedad”.

Más adelante, cita al resto de la cartera. Y Concavo Trading Limited, es la accionista mayoritaria.

“2. Concavo Trading Limited, persona jurídica chipriota, con sede en Chipre, P.C. 3106 Limassol, Gr. Xenopoulou 17, registrado con el número 85932 del 8 de mayo de 1997 en el Registro Mercantil de Nicosia, a través del representante Ciocoiu Dumitru, domiciliada en Bucarest, (…). Basado en la decisión del administrador de la compañía de fecha 13 de julio de 2006 y el poder notarial autenticado (…)  posee un total de 6.470 acciones, con un valor nominal de 10 lei cada uno, para un total de 64.700 lei, lo que representa el 64,7% del capital social de la empresa”.

Además de estas dos entidades como principales accionistas de una de las sociedades constituidas para ejecutar el proyecto Baneasa, figuran tres individuos: Bejenaru Andrei Mihai, Clinoiu Nicolae y Ciocoiu Dumitru, operadores de Popoviciu, según confirmó una fuente periodística a este medio.

GACETARUMANIA

Chipre guarda el secreto fiscal, sin embargo, algunos datos pueden encontrarse en la página oficial del Departamento de Comercio de este país. Concavo Trading Limited, a donde fue a parar dinero de una de las cuentas bancarias controladas por Gorrín, es una sociedad registrada bajo las leyes chipriotas con el serial HE-85932.

Aún cuando la empresa fue registrada en 1997, el registro no muestra movimientos hasta 2004, cuando se participa al Departamento de Comercio un cambio en su articulado. Entre 2011 y 2013 inician una serie de movimientos  y transferencias de acciones. Luego, entre 2017 y 2018, años muy complicados para “Puiu”, se registraron cambios en los responsables de la sociedad y nuevas transferencias de acciones. 

Los registros de la sociedad chipriota Concavo Trading Ltd, a cuya cuenta bancaria fue a parar una cifra millonaria proveniente de cuentas controladas por Gorrín. Imagen: Dpto. Comercio Chipre

Concavo Trading Limited, según la gacetilla oficial, es representada por Dumitru Ciocoiu,  quien también aparece como socio u operador de otras sociedades vinculadas al entramado de negocios de Popoviciu. El diario Bursa.ro, de Rumania, experto en la fuente financiera recogió el 21 de junio de 2010 un esquema que apunta a otro proyecto inmobiliario encabezado por Popoviciu, llamado Oradea. La nota recoge un diagrama que clarifica un fragmento de la red de negocios, incluida la sociedad favorecida con dineros de Gorrín. 

Imagen que recoge otro entramado de empresas controladas por Popoviciu y sus operadores. Concavo Trading Limited se cuenta entre ellas. Imagen: Bursa.ro

Es poco lo que se puede rastrear sobre las posibles operaciones de Concavo Trading, Ltd.

Según se lee en el documento que registra la transferencia en poder de The Digger, esta parece haberse realizado alrededor de junio de 2013. Un año antes, Chipre enfrentó una de sus peores crisis financieras. Por ello en marzo de ese año se anunció un rescate internacional por cerca de 10.000 millones de dólares, en el cual participaron instituciones financieras europeas. La crisis hizo volar miles de empresas y sociedades intrumentales de la otrora considerada como uno de los más apetecidos paraísos fiscales de la región, muy estimado por “Puiu” y sus negocios.

Y el representante de Concavo Trading Limited, Dumitru Ciocoiu, sumó mucho a la causa. De hecho, Rise Project explicó en un reporte de mediados de marzo 2015 que Dumitru Ciocoiu, hombre básico en la pirámide económica Popoviciu y su socio – Radu Dimofte, habría financiado la introducción de los restaurantes Burger King en Rumania, lo cual fue un estrepitoso fracaso. 

The Digger no pudo contactar a Dumitru Ciocoiu para conocer las razones de tales oepraciones financieras que involucran al fugitivo venezolano Raúl Gorrín.  Se enviaron requerimientos para obtener  dicha información pero hasta el momento de esta publicación no se recibieron comentarios.

Aún así, todos los elementos apuntan a que en efecto, la entidad que fue favorecida con al menos una transferencia por una cifra alrededor de dos millones de dólares provenientes de las arcas controladas por Raúl Gorrín, sería la sociedad chipriota Concavo Trading Limited, como se ha demostrado, inserta en la estructura del billonario negocio inmobiliario de Baneasa.

Una prueba más podría apuntar en esta dirección. Según la base de datos de Opencorporates existiría una docena de sociedades constituidas alrededor del orbe cuyo nombre inicial coincida con “Concavo”. Sólo la entidad chipriota se ajusta al nombre que aparece en los registros filtrados a este medio. También es posible descartar que la sociedad se encuentre bajo jurisdicción china, tras una verificación en los registros de este país.

Solo la entidad chipriota se ajusta a la entidad jurídica favorecida con dos millones de dólares por parte de Raúl Gorrín. Imagen: Opencorporates.

 

Una verificación en el registro de empresas de China, confirma la no existencia de una sociedad con ese nombre en su base datos. Imagen: registro comercial de China.

La plataforma de datos de empresas offshore del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, tampoco arroja algún resultado distinto, mientras que el gigantesco sets de datos del Proyecto de Informe de Crimen Organizado y Corrupción (Occrp), uno de los más importantes proyectos de periodismo de investigación con énfasis en Europa,países de Europa del Este y Rusia, apunta a la empresa constituida en Chipre en 1997.. 

El periódico rumano National reveló en 2013 la existencia de más de 5800 sociedades constituidas en Chipre por individuos rumanos. Imagen: National (Rumania)

The Digger trató de comunicarse con Puiu Popoviciu para obtener su versión, pero hasta el momento de esta publicación no se obtuvo respuesta.

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